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Thursday, September 18, 2014

¡No Te Metas Conmigo!

bible-daily.org (Google Images)
[Diciéndole a Tiro] "...Te convertiré en objeto de espanto, y ya no volverás a existir. Te buscarán, pero jamás podrán encontrarte. Lo afirma el SEÑOR omnipotente" —Ezequiel 26:21 NVI

Tengo una amiga que es gemela idéntica. Ella y su hermana no se llevan muy bien, parece haber una continua competencia entre ellas que nunca se detiene, no importa con quién estén, o cuáles sean las circunstancias. Con frecuencia parece como ni siquiera simpatizaran mucho la una con la otra. Sin embargo, curiosamente, si alguien hiere u ofende a una de ellas, la otra defenderá a su hermana hasta la muerte. ¡Ay de aquel que se meta con alguna de las hermanas!

Cuando leí este pasaje, me asombré de los paralelos entre estas hermanas y la relación que tenía Dios con Su pueblo.

Se le ordenó a Ezequiel pronunciar un juicio a las naciones que había abusado de Israel y del pueblo de Dios. No hay duda de que Dios envió frecuentamente pueblos vecinos a atacar a Israel como parte de Su juicio sobre ellos por su pecado. Pero Dios no permitió que esas naciones sacaran ventaja de la situación para lograr su propia venganza, o que otros tomaran ventaja de Israel en su momento de mayor debilidad.

Parece que Tiro (hoy llamada Libano) fue una de las que fue más allá de lo que Dios había ordenado. La mano de Dios cayó pesadamente sobre ella por esos abusos. Aunque Dios e Israel "no se estuvieran llevado bien", cualquiera que abusara de Israel debía esperar que Dios se levantara en su defensa.

Estas son noticias esperanzadoras para los creyentes de hoy. Aún cuando nosotros, la iglesia, no estemos en nuestro mejor momento y frecuentamente se pongan raras las con Dios, Él no permitirá que nadie tome ventaje de nosotros más allá de lo que Él ha planeado para nosotros aunque estemos bajo Su juicio. Sus juicios perfectos están envueltos en Su protección perfecta y entregados con Su amor perfecto, no debemos tener miedo, cualquiera que sea la amenaza de los enemigos de la iglesia.


Thursday, May 23, 2013

La Escalera Corporativa de Dios

Google Images
"Si el Señor no edifica la casa, en vano es esfuerzan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes. En vano madrugan ustedes, y se acuestan muy tarde, para comer un pan de fatigas, porque Dios concede el sueño a sus amados" (Salmo 127:1, 2).

Pega estos versículos en cada espejo de tu casa. Los constructores deben construir, y los guardias deben vigilar. Ambos deben recordar que, a menos que el Señor soporte el edificio, éste colapsará; a menos que el Señor rodee la ciudad, ésta caerá en manos enemigas. No se trata de nosotros y Dios; se trata de DIOS.

Cuando Jesús invitó a sus discípulos "Venagn a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí...mi yugo es suave y mi carga es liviana" (Mateo 11:28-30 NVI), Él se refería al hombre completo: cuerpo, alma y espíritu. Las asignaciones de vida de Dios no están destinadas a sobrecargarnos, sino a liberarnos. Él lleva la carga. Podemos literalmente "detenernos y oler las flores"; podemos disfrutar la vida. El trabajo es bueno, pero no para abusar de él, y sus resultados nunca deben ser considerados como algo que hemos ganado. A menos que Dios nos dé éxito en el trabajo, no tendremos éxito, no importa qué tan duro trabajemos.

Trabajamos duro para construir Su iglesia y establecer Su reino. Aunque tenemos poco o mucho, trabajamos aún más duro para conservar lo que tanto nos ha costado ganar. Si sufrimos pérdida o fracaso, como otros lo definen, estamos tentados a rendirnos; y algunos lo hacen. Pero, el Señor prometió construir Su iglesia y ni aún el infierno mismo puede deshacer o destruir lo que Él ha planeado hacer (Mateo 16:18). Así que, ¿por qué un ministerio se convierte en una carga en vez de una bendición? ¿Es porque aún no comprendemos, que lo que suceda depende, no de nosotros, sino de Él? ¿Hemos olvidado cómo confiar en Él; descansar en Él, disfrutarlo, y encontrar nuestra realización en Él, en vez de encontrarlo en el trabajo que hacemos para Él?