Thursday, December 26, 2013

Digno

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"Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas; por tu voluntad existen y fueron creadas...Digno eres de recibir el rollo escrito y de romper sus sellos, porque fuiste sacrificado, y con tu sangre compraste para Dios gente de toda raza, lengua, pueblo y nación. De ellos hiciste un reino: los hiciste sacerdotes al servicio de nuestro Dios, y reinarán sobre la tierra...Digno es el Cordero..." —Apocalipsis 4:11; 5:9, 10, 12 NVI.

Juan tiene una visión del cielo, y de eventos y personas cuyas acciones él no comprende del todo. En una de las visiones que Dios le envió, Juan ve un rollo. Aunque no tiene idea de lo que contiene el rollo, él llora porque nadie puede abrirlo.

Le ha sido dicho que no debe estar angustiado; que hay Alguien que puede, y lo abrirá. Jesucristo pagó por el derecho de abrir el rollo, pronunciar sus juicios y gozos.

Juan escribe, en alabanza al que abre el rollo: "...porque fuiste sacrificado y con tu sangre compraste para Dios gente de toda raza, lengua, pueblo y nación". Dios nos compró con Su sangre. Cualesquiera que sean las implicaciones que tengan para nosotros los eventos del presente o del futuro, pertenecemos a Dios. Qué precioso tesoro.

Pero no somos como objectos de valor que colocan en un armario para alguna ocasión especial, o exhibidas en una vitrina para ser admirados. Fuimos comprados para un propósito: para que ese Dios pudiera hacer un reino para nosotros. Somos Sus objectos para servirle. También somos sus sacerdotes para ministrar para Él y en Su nombre. Y así como Él reina, reinaremos todos.

Está en nuestra naturaleza enfocarnos en la muerte y el desastre a nuestro alrededor, aún cuando Dios nos llama a mirar hacia Él y enforcarnos en todo lo que somos y tenemos en Él.

En dirección al cielo, siempre en dirección al cielo, debe ser la dirección en la cual nuestros ojos deben estar puestos. Deben estar fijados, como nos dice el escritor de Hebreos, al "iniciador y perfeccionador de nuestra fe" (Hebreos 12:1), el único digno.

Thursday, December 5, 2013

A Su Conveniencia

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"Al disertar Pablo sobre la justicia, el dominio propio y el juicio venidero, Féliz tuvo miedo y le dijo: '¡Basta por ahora! Puedes retirarte. Cuando sea oportuno te mandaré llamar otra vez.'" —Hechos 24:25 NVI

"Más tarde" es una de las expresiones más peligrosas del vocabulario. Esa visita a un miembro de la familia o un amigo, ese proyecto o decisión que se aplazan, sólo para descubrir, que ese miembro de la familia o amigo ha pasado a la eternidad, el proyecto murió, o la decisión llegó demasaido tarde.

El más peligroso de todos los "más tarde" es el que vemos en esta conversación entre Pablo y Félix. Pablo sabe que Dios lo quiere en Roma. Otros tienen planes más inmediatos y drásticos para él. Como ciudadano romano, tiene el derecho a ser escuchado por las autoridades romanas y ser juzgado por ellos. El gobernador romano local, Félix, es el primer paso de Pablo en su viaje a Roma.

La prédica de Pablo a Félix provocó reacciones encontradas. El versículo 26 sugiere que Félix estaba buscando algo de dinero por debajo de cuerda. Tal vez los gobernadores romanos no eran pagados suficientemente, o él simplemente quería tener algo más para los días dificiles. En todo caso, Félix sabía que Pablo quería su libertad y podría esta dispuesto a pagar por ella.

Sin embrago, la más preocupante es la otra reacción de Félix. Mientras escuchaba a Pablo, él lo condenó. Sabía que debía tomar una decisión, siguiera o no al Cristo del cual Pablo estaba hablando. Y tenía miedo. El temor al juicio lleva a alagunas personas hacia Cristo buscando el perdón. Pero no era eso a lo que temía Félix, de otro modo él se habría arrepentido. Probablemente Félix pensó en las implicaciones de seguir a Cristo, cuánto tendría que sacrificar si se convertía en creyente.

Pero cualquiera que fuera la razón para sus temores, él usó la palabra "más tarde", y no tenenos información histórica que indique que hubo ese momento más "conveniente" para Félix. Si no conoces a Cristo como tu personal y único Salvador, no lo aplaces para más tarde. Ese "más tarde" tal vez munca llegue.


Thursday, November 28, 2013

Dar Con Generosidad

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"Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, y toda buena obra abunde en ustedes. Como está escrito: 'Repartió sus bienes entre los pobres; su justicia permanece para siempre.' El que le suple semilla al que sembra también le suplirá pan para que coma, aumentará los cultivos y hará que ustedes produzcan una abundante cosecha de justicia. Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gacias a Dios" —2 Corintios 9:8-11 NVI.

Dios en Su gracia suministra los medios para producir, y el producto final, para que nuestras necesidades físicas se vean cumplidas.

Pero el apóstol está hablando de una diferente clase de producto: la "cosecha de la rectitud". Dios nos da los medios para ser buenos, para que podamos hacer el bien.

A veces estamos tentados a equiparar lo que significa hacer el bien con ser buenos. Mientras es posible hace el bien sin ser bueno, es imposible ser bueno sin hacer el bien. ¿La diferencia? En el primer caso, la persona conjura el bien desde sus propios recursos para sus propios recursos, por sus propias razones. En el segundo, Dios le da a la persona todo lo que necesita para ser capaz de hacer lo que es bueno para SUS razones.

¿Cuál es la prueba de fuego de hacer el bien porque somos buenos? Hay dos estándares mencionados aquí. Una prueba es, consistencia: la habilidad de hacer siempre el bien, no ser sólo selectivamente bueno. La segunda es, quién recibe la gloria por nuestra bondad. Nuestra abundante bondad debería causar que los que la reciben no nos alaben a nosotros, sino a Dios. Mateo 5:16 apoya esto cuando dice: "...Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo".

Ser rico no es algo material, al menos no en una definición espiritual. Cuando Pablo dice: "Ustedes serán enriquecidos en todo sentido", nos anima a recordar que nuestro verdadero tesoro es la gracia, depositada celestialmente en nuestra cuenta para que podamos darle la gloria a Dios siendo como Él quiere que seamos, y haciendo todo lo que Él quiere que hagamos.

Thursday, November 21, 2013

La Palabra "I"

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"...para castigar a los que no conocen a Dios ni obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesús. Ellos sufrirán el castigo de la destrucción eterna, lejos de la presencia del Señor y de la majestad de su poder, el día en que venga para ser glorificado por medio de sus santos y admirado por todos los que hayan creído, entre los cuales están ustedes porque creyeron el testimonio que les dimos" —2 Tesalonicenses 1:8-10 NVI.

Lo siento, este no es un pensamiento "politicamente correcto". Puedo escuchar las voces, algunas de ellas cristianas rogándome no ser tan negativa, pensar pensamientos positivos, y concentrarme en lo mucho que Dios nos ama.

Lo lamento, hoy no lo haré. Voy a usar la palabra "I"; esa que evitamos para no ofender and alienar. Acúsenme de ser negativa, pero el Infierno es un lugar negativo y como yo no quiero que tú vayas, tengo que advertirte que efectivamente existe, y debe ser evitado a toda costa.

Porque Dios nos ama es que hizo posible para nosotros no tener que ir al infierno. El mensaje del infierno no deja de tener su lado positivo. Los creyentes no van allá. Aquellos que conocen a Dios a través de la fe en Cristo Jesús y Su obra en la cruz en nuestro lugar nunca olerán el humo o sentirán el calor de la llama.

Pero ten esto por seguro: aquellos que no creen irán al infierno. Cristo murió para salvarnos a todos, pero no todos serán salvos. Uno escoge el cielo o el infierno. Uno escoge el cielo, porque ha escuchado y respondido a la voz de Su Espíritu susurrando a nuestro espíritu y enterrando la fe en nuestro corazón. Uno escoge el infierno cuando niega los susurros del Espíritu sobre el pecado, la rectitud, y el juicio por venir (Juan 16:7-14). Rechazar la obra del Espíritu es un pecado que ni siquiera Dios perdona (1 Juan 5:16).

El infierno es un mensaje negativo. ¿Debes aceptar a Cristo sólo para escapar el infierno? Es una razón, aunque no sea la mejor. Sin embargo, en este caso, donde termines es más importante que lo que te llevó allá.


Thursday, November 7, 2013

El Siervo Lidera

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"Cuando terminó de lavarles los pies, se puso el manto y volvió a su lugar. Entonces les dijo: —Entienden lo que he hecho con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he puesto el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes. Ciertamente les aseguro que ningún siervo es más que su amo, y ningún mensajero es más que el que lo envió. ¿Entienden esto? Dichosos serán si lo ponen en práctica" —Juan 13:12-17 NVI.

Algunas personas nunca aprenden cómo servir. Otras sirven, pero sólo como un peldaño para escalar posiciones. Después, cuando el servicio se convierte en algo inferior a su dignidad, esperan ser servidos. Otros sirven porque su dignidad descansa en seguir el ejemplo del Señor y en complacerlo por encima de todos los demás.

Cuando Jesús lavó los pies de Sus discípulos la noche antes de ir a la cruz en el máximo acto de servicio, él mostró una actitud que debe caracterizar a todos los creyentes. Es de notar que Jesús dirigió ese mensaje especialmente al futuro liderazgo de la iglesia.

En los momentos íntimos de la última cena con Sus discípulos, Él les dijo, a través de un acto de servicio personal, que los líderes deben servir o descalificarse a sí mismos del ministerio. "Ningún mensajero es más grande que el que lo mandó".

Esa es la pastilla amarga de tragar para aquellos de nosotros a quienes la posición exaltada de los mensajeros de Dios exige que estemos arriba cambiando pañales sucios en la guardaría, lavando platos después del banquete de Navidad en la iglesia, o humillándonos en arrepentimiento cuando hemos pecado justo como le pedimos a nuestros seguidores que hagan cuando han servido a Dios.

La verdad es: los líderes lideran con el ejemplo. Las palabras son dichas en vano sin una actuación que les respalde. Santiago dice que la fe sin el seguimiento de la obras está muerta. Los líderes sirven, los seguidores sirven, porque nuestro Maestro y Señor nos da el ejemplo.


Thursday, October 31, 2013

El Gozo Máximo

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"Sin embargo, no se alegren de que puedan someter a los espíritus, sino alégrense de que sus nombres están escritos en el cielo" —Lucas 10:20.

Sólo por si acaso nos sentimos tentados a dar mayor importancia, o mayor placer, a las obras que hacemos por Cristo en vez de la obra que Él ya hizo por nosotros, nuestro Señor nos deliza esta joyita de información y reproche.

Los discípulos acaban de regresar de un impresionante viaje misionero. Habían visto resultados increibles, inclyuendo la expulsión de demonios a su mandato. ¡Estaban emocionados!

Y el Señor estaba conplacido: tan compacido que confirmó de nuevo que continuarían viendo ocurrir cosas milagrosas mientras realizaban su misión para el Reino (Lucas 10:19).

Entonces, ¿por qué es lanzado ese balde de agua fría sobre el fuego crepitante del entusiasmo misionero?

No importa cuánto Dios nos bendiga, nunca, jamás, debemos olvidar que ninguno de nuestros supuestos éxitos en la vida es lo que realmente important en la eternidad, no, ni siquiera un ministero exitoso. La cruz, y lo que Cristo hizo allí por nosotros debe permanecer siempre en el centro, el punto crucial de todo lo que somos y hacemos.

La naturaleza humana nos lleva a pensar en nosotros mismos. La cruz nos lleva recordar que la salvación fue toda de Él y nada de nosotros.

Sin duda, Jesús celebró el éxito de Sus discípulos viendo como aprendían a alcanzar a su mundo con el Evangelio. Pero no quería que olvidaran la importancia del mensaje en medio de la algarabía y el entusiasmo que sentían por su éxito como mensajeros.

También quería que jamás olvidaran, que cuando se trata de la cruz, el suelo es llano para todos. Todos llegamos a la fe por la misma razón: porque somos pecadores; y disfrutamos los mismos resultados: perdón y vida eterna con Él en gloria.


Thursday, October 17, 2013

Una Familia Dividida

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"No crean que he venido a traer paz a la tierra...Porque he venido a poner en conflicto al hombre contra su padre, a la hija contra su madre...los enemigos de cada cual serán los de su propia familia. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá, y el que la pierda por mi causa, la encontrará" —Mateo 10:34-39 NVI.

¿Odiar a mis padres? ¿Odiar a mis hijos? ¡De ningún modo! ¿En qué estaba pensando Cristo?

Uno de los principios importantes de la interpretación bíblica es la atención al contexto. Sacar versículos de su contexto, o de lo que los rodea, es una práctica peligrosa que frecuentamente lleva a la mala interpretación, como sucede en estos versículos de Mateo.

Lea Mateo 9:35 a 10:42. ¿Cuál es el contexto? Jesús está hablando a sus discipulos sobre su futuro como ministradores del Evangelio. Él está improniendo en ellos la urgencia de la tarea y dándoles instrucciones de cómo llevarla a cabo; les está advirtiendo sobre las consecuencias de llevar a cabo su compromiso en un mundo hostil.

No siempre serán bien recibidos. Habrá persecuciones y parte de la presión vendrá de sus propias familias. Jesús conocía la realidad de esa presión. Su propia madre y hermanos vinieron a alejarlo del ministerio creyendo que Él se había vuelto un fanático y necesitaba un descanso mental.

En este punto, aquellos llamados a ministrar en el nombre de Cristo deberán tomar una decisión: rendirse a la presión: sea que venga de dentro o fuera de la familia, o seguir a Cristo cualesquiera que sean las consecuencias.

La pregunta se convierte en: "¿A quién amas más: a tu familia o a Cristo?" Cuando la presión de la familia se hizo más fuerte, Cristo escogió seguir a Su Padre celestial. En este pasaje Él les dice a Sus seguidores que deben tomar la misma decisión: seguir a Cristo aunque parezca que están siendo poco amorosos hacia sus madres, padres, hermanos o hermanas. Hacer cualquier otra cosa es negar a Cristo.